Manuela Fernandez visual artist

Manuela Fernández o La tensión del color

por Antonio Ventura para And-Art Works Magazine

 

Desde el inicio de la abstracción lírica, a comienzos del siglo pasado, la huella de alguna forma de figuración late en todas las obras de esta corriente plástica. Es en la abstracción geométrica el ámbito en el que cualquier rastro de figuración desaparece. Así las cosas, lo orgánico, por leve que sea su presencia, sería una de las señas de identidad de aquella forma de abstracción, como si los creadores sintieran que desprenderse de ese asidero los condujera a un riesgo formal que no quieren correr.

Podría parecer, pues, que la presencia de lo figurativo en este ámbito de la pintura fuese un demérito. Nada más lejos, desde mi punto de vista, que la obra de algunos pintores y pintoras como es el caso de Manuela Fernández, creadora impecable de estos espacios de lo sutil, contenga esta característica.

Ya sea en sus bodegones, en sus paisajes o en sus figuras, solas o en grupo, en donde la voluntad de evocación figurativa es evidente. No se trata en ningún caso de una figuración desdibujada o mínima, pretextos ambos para una composición orgánica, no. Aquí, la voluntad de la creadora es la de mostrar una rigurosa composición plástica en la que el color, aplicado siempre con sutileza, construye un escenario en el que la tensión es la protagonista, y en la que lo figurativo es una seña de identidad.

Manuela Fernández sabe el riesgo que asume cuando prescinde, en la obra final, de cualquier atisbo de dibujo, y delega en el color la responsabilidad de la composición. Da igual que nos enfrentemos a un conjunto de figuras o a una sola, más cercana al espectador. La sensación que nos invade es la misma: las pinceladas certeras y al tiempo sutiles, crean una atmósfera de armonía o contraste, según el caso, siempre con la presencia de un pigmento evidente, que se convierte en el elemento esencial, aplicado con enorme sensibilidad y que siempre caracteriza a sus cuadros.

Es curioso, uno siente que se trata de una obra con la que sería muy cómodo convivir, pero no por simple, todo lo contrario, por sencilla o, lo que es lo mismo, la mayor formulación de lo completo. Parecería una paradoja, pero no lo es, lo más complejo, si su autora, como es el caso, es sabedora del juego estético que realiza, es aquello que viene definido por la sencillez.

Permítanse el placer de sentirlo acercándose a cualquiera de sus obras.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.